Facebook, agresiones y tribunales… 2.0

2.0 no es una ciudad sin ley, o quizá sí… De lo que no cabe duda es que de lo que ocurre en el 1.0 a raíz de las las conductas en las redes sí va a tener relevancia jurídica. Nos guste o no.

Facebook, es actualmente la gran red social. Por lo mismo, la personas interactúan de forma intensa, sentida, y, como en cualquier otra reunión de personas, existen reglas no escritas de comportamiento. Rómpelas, y que podrás terminar en los tribunales.

En Carlsbad, Nuevo México, Benito Apolinar se enfrenta a juicio por agredir a su esposa porque ella decidió -o se olvidó, o no le pareció oportuno- hacer clic en “me gusta” en su última actualización de estado en Facebook. Apolinar, de 36 años, había publicado un comentario sobre el aniversario del fallecimiento de su madre. Más tarde se dio cuenta de que su esposa, Dolores, no fue una de las personas que habían hecho clic en “me gusta” al lado de su comentario, lo que hubiera demostrado su aprobación -o algo semejante. No lo aceptó debidamente.

A diferencia de la naturaleza difusa, por regla general, de las realaciones surgidas en las redes sociales como Twitter, la cercanía y la sensación de amistad amistad real en Facebook puede aumentar las tensiones en las relaciones y en las respuestas a las conductas de los demás. Como algún tuitero dijo recientemente: “en Twitter me dan ganas de tomar unas copas con la gente que no conozco, pero en Facebook me dan ganas de tirar las las copas a la cabeza la gente que ya conozco.”

Benito no sólo vio la falta del ‘me gusta’ de Dolores, ya que también la vieron otros ‘amigos’ del mismo, que incluso lo comentaron en su muro. Aquello parece que resultó excesivo… Al visitar a Dolores, Benito le hizo saber su desagrado por la falta del ‘me gusta’ a su comentario en Facebook. Dolores Apolinar dijo a la policía horas más tardé que la agarró del pelo y le dio un puñetazo en la cara. En su defensa, Benito sostiene que Dolores se golpeó en la cara luego lo golpeó a él en la ceja con su teléfono móvil.

Otras luchas en el mundo virtual han dado lugar a acciones judiciales. Ya en 2007, Sana y Adnan Klaric de Bosnia comenzarón el proceso de divorcio después de descubrir eran ‘amantes’ involuntarios (ellos mismos) en una sala de chat.

En otro caso en 2008, Amy Pollard rompió su relación con su marido en Cornwall después de descubrir que Dave Barmy, su avatar en Second Life, estaba teniendo una relación con Modesty McDonnell, otro avatar.
David Pollard, dijo que la conducta de su avatar con barba, fuerte, un tipo duro, era ‘la adecuada’, además que nada tenía que ver con la realidad. Son cosas, dijo, que sólo se hacen para “pasar el rato”.

Por desgracia, la opinión del Sr. Pollard no prevaleció. El abogado de su esposa contrató para su divorcio tenía ambos pies firmemente plantados en el 1.0.

En fin…