El peor de los tiempos

Charles Dickens escribió a mediados del siglo XIX, refiriéndose al siglo anterior, en su conocida obra A Tale OF Two Cities palabras que, aun sobre otra época, en estos días que vivimos cobran un especial sentido:


It was the best of times, it was the worst of times, it was the age of wisdom, it was the age of foolishness, it was the epoch of belief, it was the epoch of incredulity, it was the season of Light, it was the season of Darkness, it was the spring of hope, it was the winter of despair, we had everything before us, we had nothing before us, we were all going direct to Heaven, we were all going direct the other way–in short, the period was so far like the present period, that some of its noisiest authorities insisted on its being received, for good or for evil, in the superlative degree of comparison only.

Algo asi:

Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo.

Parecido, no??

Menos de una hora. Crónica de un matrimonio

Las relaciones no siempre llegan a buen puerto, si bien algunos terminan más rápidamente que otras. Así ha ocurrido con el matrimonio más breve del que se tenga noticia. Curiosamente en Emiratos Arabes Unidos.

En el Juzgado de Familia de Ras Al Khaimah, donde el proceso legal funciona más rápido que en la mayoría de las jurisdicciones, una mujer de 20 años de edad, se divorció de su marido, de 80, una hora después de haberse casado.

La celebración del matrimonio debía haber tenido lugar una semana antes, pero cuando la pareja llegó, donde se suponía que tenía que llegar, se les dijo que tendrían que volver con un testigo de la joven novia -al ser ella paquistaní viene exigido por las leyes de Emiratos- para presenciar la ceremonia. Una semana después, volvieron con un testigo y se celebró el matrimonio.

Menos de una hora después más tarde, la mujer regresó y pidió que el mismo juez que había autorizado el matrimonio que tenía que concederle el divorcio de su octogenario marido. El matrimonio sin duda debe haber sufrido algún serio inconveniente en sus primeros 45 minutos de existencia, pero se ignoran los motivos. La mujer no dio razones en audiencia pública de por qué quería el divorcio. “La mujer insistía en que quería el divorcio, diciendo que no podía quedarse con el viejo. Nadie entendía el por qué”, señaló un funcionario del tribunal.

Para poner fin a lo que parece ser el matrimonio más corto que se conoce, el juez solicitó y obtuvo el consentimiento del marido. La mujer volvió de la dote a su ex marido.

Curiosamente la opinión pública del país -que no sabemos que tiene que decir en asuntos tan privados- sigue sin comprender por qué la novia no soportó más de 1 hora como esposa.

Facebook, agresiones y tribunales… 2.0

2.0 no es una ciudad sin ley, o quizá sí… De lo que no cabe duda es que de lo que ocurre en el 1.0 a raíz de las las conductas en las redes sí va a tener relevancia jurídica. Nos guste o no.

Facebook, es actualmente la gran red social. Por lo mismo, la personas interactúan de forma intensa, sentida, y, como en cualquier otra reunión de personas, existen reglas no escritas de comportamiento. Rómpelas, y que podrás terminar en los tribunales.

En Carlsbad, Nuevo México, Benito Apolinar se enfrenta a juicio por agredir a su esposa porque ella decidió -o se olvidó, o no le pareció oportuno- hacer clic en “me gusta” en su última actualización de estado en Facebook. Apolinar, de 36 años, había publicado un comentario sobre el aniversario del fallecimiento de su madre. Más tarde se dio cuenta de que su esposa, Dolores, no fue una de las personas que habían hecho clic en “me gusta” al lado de su comentario, lo que hubiera demostrado su aprobación -o algo semejante. No lo aceptó debidamente.

A diferencia de la naturaleza difusa, por regla general, de las realaciones surgidas en las redes sociales como Twitter, la cercanía y la sensación de amistad amistad real en Facebook puede aumentar las tensiones en las relaciones y en las respuestas a las conductas de los demás. Como algún tuitero dijo recientemente: “en Twitter me dan ganas de tomar unas copas con la gente que no conozco, pero en Facebook me dan ganas de tirar las las copas a la cabeza la gente que ya conozco.”

Benito no sólo vio la falta del ‘me gusta’ de Dolores, ya que también la vieron otros ‘amigos’ del mismo, que incluso lo comentaron en su muro. Aquello parece que resultó excesivo… Al visitar a Dolores, Benito le hizo saber su desagrado por la falta del ‘me gusta’ a su comentario en Facebook. Dolores Apolinar dijo a la policía horas más tardé que la agarró del pelo y le dio un puñetazo en la cara. En su defensa, Benito sostiene que Dolores se golpeó en la cara luego lo golpeó a él en la ceja con su teléfono móvil.

Otras luchas en el mundo virtual han dado lugar a acciones judiciales. Ya en 2007, Sana y Adnan Klaric de Bosnia comenzarón el proceso de divorcio después de descubrir eran ‘amantes’ involuntarios (ellos mismos) en una sala de chat.

En otro caso en 2008, Amy Pollard rompió su relación con su marido en Cornwall después de descubrir que Dave Barmy, su avatar en Second Life, estaba teniendo una relación con Modesty McDonnell, otro avatar.
David Pollard, dijo que la conducta de su avatar con barba, fuerte, un tipo duro, era ‘la adecuada’, además que nada tenía que ver con la realidad. Son cosas, dijo, que sólo se hacen para “pasar el rato”.

Por desgracia, la opinión del Sr. Pollard no prevaleció. El abogado de su esposa contrató para su divorcio tenía ambos pies firmemente plantados en el 1.0.

En fin…

Law or Marketing, which is stronger? Pepsico affair

A man who is suing PepsiCo after he said he found a mouse in a can of its Mountain Dew drink is facing an unusual response.

The drinks corporation argues that his claim could not be true because Mountain Dew contains such acidic flame-retardant chemicals that any mouse in the can would have been reduced to an unrecognisable goo.

While the PepsiCo lawyers might think that they are about to enjoy a slam-dunk victory with the assistance of chemical expert testimony, the PepsiCo marketing department might be looking less than happy.

Ronald Ball, an oil company worker from Madison County, Illinois, says he opened a Mountain Dew can from his firm’s vending machine in 2009, drank some, tasted something foul and then, when he poured out more drink, discovered a dead mouse. He put the mouse in a Styrofoam cup and displayed it to his co-workers. His lawyer, Samantha Unsell, said her client immediately called Pepsi so that the company could stop production on the assembly line. She said a Pepsi representative came to collect the dead mouse.

Arguing for a dismissal, PepsiCo cites expert testimony that the mouse would have dissolved in the soda had it been in the can from the time of its bottling until the day the plaintiff drank it.
Mountain Dew, it turns out, contains brominated vegetable oil (BVO), an ingredient banned in drinks in Europe and Japan. The oil contains bromine atoms that weigh down the citrus flavouring so it mixes with sugared water instead of floating to the top. The BVO, therefore, gives the canned drink more consistent flavouring.
However, BVO is not the sort of thing you’d associate with the purity of real mountain dew because it is also added to polystyrene foam cushions in furniture and plastics in electronics to retard chemical reactions that cause fire.

The argument advanced by PepsiCo to have the case dismissed says: “As Dr. McGill explains, if a mouse is submerged in a fluid with the acidity of Mountain Dew, after 4 to 7 days in the fluid the mouse will have no calcium in its bones and bony structures, the mouse’s abdominal structure will rupture, and its cranial cavity (head) is also likely to rupture”.

There are, though, no immediate plans for PepsiCo to use that information in its marketing of the drink.
The PepsiCo statement goes on to say the chemical would eventually cause all of the mouse’s structures to disintegrate into a “jelly-like” substance.

So…

Cuando el Derecho destroza el Marketing: Pepsico… y el ratón

A veces la líneas de marketing de una gran empresa y sus argumentos jurídicos pueden verse, enfrentados.
Ha sido noticia que un ciudadano norteamericano ha presentado una demanda contra la todopoderosa Pepsico. Su reclamación se basa, simple y llanamente que encontró un ratón en un lata de bebida Mountain Dew. La respuesta de la compañía ha sido, sin embargo de lo más inusual.
La corporación bebidas argumenta que los hechos de la demanda no podían ser ciertos en modo alguno, ya que a la composición Mountain Dew se le han añadido ácidos lo suficientemente fuertes para que cualquier ratón, que se encontrara en la lata, se hubiera convertido en una masa totalmente gelatinosa (literal).
La consecuencia es lógica, mientras el departamento legal de PepsiCo sueña con una victoria contundente en los tribunales, con la ayuda de testimonios de expertos químicos, el departamento de marketing está, realmente, menos feliz.
Ronald Ball, un trabajador de la compañía de petróleo de Madison County, Illinois, afirma que abrió una lata de Mountain Dew directamente de la máquina expendedora de su empresa en 2009, bebió un poco, sabía algo mal y luego, descubrió un ratón muerto. Puso el ratón en un vaso de plástico y lo mostró a sus compañeros de trabajo. Su abogado, Samantha Unsell, dijo que su cliente llamó inmediatamente a Pepsi para que la compañía podría detener la producción en la línea de envasado. Afirma incluso que un representante de Pepsi vino a recoger el ratón muerto.
Mientras tanto PepsiCo cita el testimonio de expertos que el ratón se habría disuelto en la bebida desde el momento de su embotellado hasta el día en que el demandante lo bebió. Eso tiene también un explicación… Mountain Dew contiene aceite vegetal bromado (BVO), ingrediente prohibido en las bebidas en Europa y Japón. El aceite contiene átomos de bromo más pesados que el aroma de cítricos por lo que se mezcla con agua azucarada en vez de flotar a la superficie. La ORV, por lo tanto, da la bebida enlatada un sabor más consistente.
Sin embargo, BVO no es el tipo de substancia que uno asociaría con la pureza de la Mountain Dew real, ya que también se agrega a los cojines de espuma de poliestireno en muebles y plásticos en la electrónica para retardar las reacciones químicas.
El argumento esgrimido por PepsiCo para contestar la demanda dice: “Como el Dr. McGill explica, si un ratón se encuentra sumergido en un fluido con la acidez de esta bebida, después de 4 a 7 días en el líquido el ratón no tendrá calcio en su los huesos y las estructuras óseas, la estructura abdominal de los ratón se rompería, y su cavidad craneal (cabeza) también”.
No hay planes inmediatos para PepsiCo de usar esa información en la comercialización de la bebida.

El Que Se Va Sin Que Lo Echen…

Cuando un dictador -aunque lo elijan las urnas, fallece en su cama (o en un hospital tanto da) en el ejercicio de sus funciones, via tuit o semejante, algo no está funcionando bien en ese país..

Cuando un dictador ha designado sucesor, el futuro no está demasiado claro para el pueblo. Tiende a la eternidad.

Cuando el heredero cierra puerta y ventanas, definitivamente el país se ahoga.

El dictador fallecido, Chaves; el sucesor heredero, Maduro.

Ni se fue, ni pudieron echarle. Parece que la dictadura extraña va a perpetuarse en segunda generación.

Ahora además podemos tener sucursales abiertas en otros lugares, quizá España.

¿Será cierto quien se va sin que lo echen vuelve sin que lo llamen?